26 de febrero de 2009
Recreación libre de la Puerta de Jerez por parte de Paula. En el centro de la imagen podemos ver a su mamá, a su hermana y a ella misma.
Rincón del artista
Érase una vez una chica que se llamaba Fresa, que cogía siempre fresas. Un día se encontró con muchas flores y con muchas mariposas y siempre llevaba la comida a sus dos hijas.
Un día sus dos hijas fueron con su madre a coger flores y se encontraron con un príncipe encantado. El príncipe se llamaba Pepe, las llevó a su castillo y la princesa se puso un traje de diamantes. El castillo de la princesa era de diamantes. Se casaron y vivieron felices.
Elena. 4 años A.
Érase una vez un conejo que comía hierba. El conejo iba a la granja a comer hierba y se encontró con un pescado. Había un río con un barco y un marinero pescando peces y los peces se pusieron en la red, los cogió y los subió para arriba. Después vino un tiburón y se comió el barco. Al conejo también se lo comió. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Adrián. 4 años A.
Érase una vez una princesa que se llamaba la princesa Lunar. Había un castillo y la princesa se metió dentro y el castillo era de una bruja pero buena. El castillo era de madera y luego había banderas de piedra en la casa y apareció la bruja buena que se llamaba Diamante. Y había dos perritas que eran amigas de la princesa.
La princesa se encontró con una mariposa y se la llevó a su casa, volvió para el castillo y comieron macarrones, se fueron a la casa de la princesa, se tomaron un té, se casaron, hicieron ballet y entonces aparecieron Carmen, Clarita y Elena y todo el mundo de esta clase y tomaron té y vivieron felices y comieron perdices.
Aroa. 4 años A
Érase una vez en Andalucía que vino un extraterrestre y se comió a todos los niños de Andalucía. Luego se fue al planeta Tierra y se hizo una nave espacial y regresó a Andalucía sin la nave espacial y allí vio los fuegos artificiales y después se durmió. Tuvo una pesadilla de una bruja que se convertía en un sapo.
Los niños que se comió estaban dentro de su barriga y siguieron ahí para siempre, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Lucía. 4 años A.
María Rodríguez, que apenas acaba de cumplir los seis añitos, ha creado un hermoso cuento ilustrado sobre una niña perdida. Resulta emocionante observar esta pequeña creación literaria rebosante de imaginación, más aún cuando conocemos la edad de la autora. Esperamos que este no sea el último cuento que nos ofrezcas, y ¿quién sabe?, a lo mejor en un futuro podrás llegar a ser una afamada escritora.
Érase una vez una paloma que se llamaba Palomita. A Palomita le gusta comer hierbas, estar en el cielo y jugar con otras palomas.
Un día estaba bebiendo agua del río y se hundió. Un niño la salvó. Este niño estaba en el bosque cogiendo fresas y se llamaba Ángel.
Ángel salvó a la paloma y se fue a su casa y le echó nata a las fresas. Y se hicieron amigos para siempre y vivieron felices y comieron perdices.
Guzmanit@s de 4 años B.
Durante la Unidad de "Los deportes", hemos conocido el atletismo. Aquí dejamos nuestra interpretación artística.
Érase una vez una sirena que siempre veía un príncipe pero que no podía acercarse a él. Entonces les dijo a sus padres que le convirtieran en humana pero como no había brujas pues entonces vio un pez amarillo, negro y blanco y un caballito de mar que eran sus amigos.
Como la sirena azul era mágica, se llamaba Nace, y le dijo que le convirtiera en humana y entonces le convirtió en humana. La sirena conoció a su príncipe y les dijo a sus padres que no había más problemas y se convirtió en humana y después el príncipe la vio y se casó con ella.
Elena. 4 años A.
Érase una vez un tractor y una máquina. El tractor se cayó a un pozo y una grúa lo cogió con un gancho, lo cogió con la cuerda y lo subió.
Después vino un tractor nuevo y cogió aceitunas. Las aceitunas las llevó al molino de aceitunas, que salían por una máquina para arriba, las pinchó una máquina e hizo aceite. Después vino una grúa y se llevó al taller el tractor que se había caído al pozo.
Al final vino un coche de policía y al hombre le puso una multa porque estaba dormido conduciendo y por eso se cayó al pozo.
Alejandro. 4 años A.
Érase una vez un esqueleto que se llamaba Pepe. Pepe era calvito, no quería comer, ni beber, no quería dormir y era bueno.
Un día estaba desanimado porque no quería comer y Pepe se fue por la calle andando y fue a clase de los mayores y se disfrazó de bruja y fue a visitar a la clase de Isabel. Y dijo el esqueleto:
- Pues me voy a quedar aquí.
Y se quedó para siempre allí tranquilo.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Guzmanit@s de 4 años B.
Érase una vez hace mucho tiempo, en un país muy lejano vivía una araña. La araña se hizo una telaraña y se hizo muy mayor.
La araña se llamaba Bruja y encendió una olla con fuego y con agua hirviendo y también echó sal, conejo y aceite con bruja, murciélagos, tomate, ratas, león y muchas cosas más. Después lo revolvió todo y lo probó y dijo:
- A esto le falta algo ... ¡ah! ¡Sal! - y lo probó otra vez.
La araña puso el mantel en la mesa, se sentó y comió la comida. Después descansó y vió la tele, se durmió un rato y volvió a comer otra vez.
Al final del día vino al colegio porque había una telaraña y murciélagos y brujas y comió calabazas y tiró las hojas del otoño.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Guzmanit@s de 4 años A.
Inauguramos el curso con una batería de dibujos realizados por los alumn@s de 4 años tras la sesión de psicomotricidad. En ellos plasman sus vivencias durante la sesión y resultan una importante fuente de información para la maestra, que podrá analizar lo reflejado por sus alumn@s sobre el papel.
Lucre nos ha enviado una selección de los diseños de animales y plantas que han realizado algunos peques para decorar el telón de fondo del escenario. Muchas gracias, Lucre, por tu arte y tu colaboración desinteresada. Un beso fuerte.
Había una vez un niño que se llamaba Pepito. Pepito vivía en un castillo con su mamá y su papá. El castillo era muy especial porque era un castillo de cristal, si pisabas muy fuerte se rompía.
Un día Pepito dio un golpe en el suelo y lo rompió. Pepito se hundió y fue a caer a un río que pasaba por debajo del castillo. Pepito se hundía porque no sabía nadar. Cuando Pepito estaba a punto de ahogarse de pronto algo lo enganchó y lo llevó a la orilla, y, ¿sabeis lo que era?:
Un hombre que estaba pescando, y en vez de coger a un pez cogió a Pepito.
Cuando el pescador lo vio le dijo:
- ¿Tú eres un pez?
Y Pepito le dijo:
- ¡No! Soy Pepito de Almendrito.
- ¿Y qué haces aquí?
- Me he caído de mi castillo.
- ¿Vives en un castillo?
- Sí, pero ahora no sé llegar.
- Yo no te puedo llevar porque yo no tengo coche, ojalá conociera algún pez que te pudiera llevar.
- ¡Oh, qué pena! ¡Nunca llegaré a mi casa!
En el río había un pez enorme que se llamaba David, y lo estaba escuchando todo. David, como era muy bueno, salió del agua y dijo:
- Pepito, no llores, yo te llevaré a tu casa. ¡Móntante encima mía y agárrate bien!
Y así fue como Pepito pudo volver a su castillo.
Guzmanit@s de 4 años A.
Los alumn@s de 3 años B han dejado volar su imaginación para crear nuevos diseños de monstruos imaginarios. He aquí algunas muestras: